Os deseo a todos que paséis unas felices fiestas y unas hermosas lecturas.
Tony A. Fabeiro
... déjese llevar por la imaginación y navegue durante unos instantes por lugares maravillosos...
De fondo se oía el incesante ladrido de un perro. Una y otra vez. Constantemente. La fría noche de invierno agotaba sus últimos minutos antes de permitir que el sol calentase un poco, solo hasta mediodía , la fría mañana, para volver a media tarde con sus gélidas heladas y dejar de nuevo las calles desiertas.